domingo, 19 de diciembre de 2010

"Gravity's Rainbow", de Thomas Pynchon

Nunca creí que fuera a salir con vida del intento, pero así ha sido. Y no sólo eso, sino que ha sido incluso un pelín... revelador.

He conseguido leer en inglés Gravity's Rainbow, la laureada, despreciada, (sip) y Extraña magnum opus de Thomas Pynchon, ese autor que es el Gran Misterio de la literatura americana contemporánea. Para aquellos que no le conozcáis... me limitaré a decir que Pynchon es conocido por su negativa a realizar apariciones públicas, aceptar premios o acceder a ser retratado. Lo lógico sería pensar que fuera la típica estrategia de marketing para llamar la atención... Y estaría de acuerdo, si no fuera porque las únicas fotos existentes suyas son de la época del instituto... y Pynchon tiene 73 años. Si es una estrategia comercial, olé. El celo con el que guarda su intimidad ha dado tanto que hablar que incluso el autor ha aparecido en más de un capítulo de Los Simpson, con una bolsa de papel (con signo de interrogación incluido) en la cabeza.

Pero si os interesa, ya sabéis, rastread la Red, que aquí tengo que tratar el otro tema por el que es conocido: su literatura.

Os hablaré de lo que dice la gente que ha leído Gravity's Rainbow, basándome sobre todo en los comentarios que hay sobre esta novela en la Thomas Pynchon Wiki (y, sí, creo que es absolutamente necesaria). Los rumores dicen que este libro debe leerse con diccionario y enciclopedia a mano. Que las líneas argumentales giran y rara vez se resuelven. Que hay un trillón de personajes. Que es laberíntico, difícil, y repleto de erudición. Y todo esto, os recuerdo, es sólo para los angloparlantes... De hecho, ya me han llegado noticias de gente que lo ha leído en su lengua materna y aún no saben qué les golpeó.

Sin embargo, el redactor de la web dice algo donde creo que reside la clave para leer a Pynchon.

Sí, es todo eso y más, "pero en su complejidad late un corazón de rock and roll". (No tiene nada que ver con la música... es una metáfora).

¿Que por qué es esa la clave? Os lo explicaré, divagando durante tres cuartos de hora más. Veréis, para mí, la literatura siempre ha sido un objeto. Estoy convencido de "Literatura" no puede definirse por el sencillo hecho de que es algo diferente para cada uno de nosotros. Y si eso es así, no creo que debamos buscar los rasgos de la literatura en el libro tangible, sino en nosotros mismos. Así pues, lo que está escrito, la novela en sí, el tocho que tienes delante, es sólo un objeto. En el libro no hay emoción (o mejor dicho, hay un 50%/50% de que haya basura o haya diamates), porque la emoción, y el sentimiento que pueda aportar, la pones tú por completo. No estoy diciendo que el mérito sea tuyo, ya que obviamente tú no has escrito el libro. Estoy diciendo que es tu experiencia vital la "enzima" que crea la reacción entre la obra y tú.

Y es aquí dónde Pynchon me ha jodido la teoría.

Vamos a ver: Gravity's Rainbow es una Locura. Con mayúsculas. Y más o menos me lo esperaba. Y como me lo esperaba, seguí uno de los consejos que daban los expertos de la Pynchon Wiki: puedes seguir todos estos consejos, o ignorarlos y lanzarte a la lectura, asumiendo que habrá cosas que no entenderás, y otras sobre las que te apetecerá documentarte. Déjate llevar y juégatela. Eso hice yo. Además, nunca leo libros en inglés con diccionarios porque no me gusta que me frenen la lectura. Prefiero sacar algo por el contexto o no entenderlo directamente, y si persiste, mirarlo al terminar el libro. Sí, así funciono yo.

A mí lo de "zambullirte" y "sentir como la literatura se mete por tus venas" y demás, siempre me ha parecido una Soberana Chorrada, por lo que he comentado antes. Y me lo seguirá pareciendo. Pero Pynchon se ha escapado por algún hueco entre mis redes de fascismo literario. Por que la novela es incomprensible... y sin embargo tenía la sensación de estar comprendiendo y de estar metiéndome en algo mucho más grande... Porque los cambios de voz (el autor alterna entre narrador omnisciente/narrador omnisciente con trazas de la personalidad de algún personaje/narración desde la mente de un personaje/pensamientos de un personaje/recuerdos/ensoñaciones/sueños/dialogos reales/ dialogos ficticios/canciones e impresiones) hacen que no sepas exactamente qué acaba de pasar -y os puedo asegurar que hace los cambios sin avisar-, y sin embargo, un par de líneas después te llega la sensación que tenía que llegarte, y te das cuenta de que la mente humana funciona tal y como acaba de pasar en el texto. Pero no creías que fuera humanamente posible plasmarlo en papel. Oh boy.

Es la primera vez que un libro me guía a base de sensaciones, y no por la evolución de la trama. Descripciones interminables (¿quién no las odia?) en las que, pese a lo que puedas pensar, avanzas sutilmente... escribir olores, sabores, sensaciones... y para rematarlo, parece que haya planificado el orden de las palabras (como un matemático, dicen en distintos sitios) con tanta sutileza que parece que los adjetivos tengan ritmo de jazz, o que los finales de frase rimen... Que algo que lejanamente podría parecer una anáfora o la imitación de algún tipo de cadencia musical no se limite a un par de versos o a ún par de líneas, sino a páginas y páginas.

Como podéis ver, es... complicado.

La novela tiene pasajes asesinos, en los que se nos explicará, de manera incompresiblemente técnica, el funcionamiento de un motor, como si de un manual de instrucciones se tratara (¿alguien dijo "Corrientes estéticas" por ahí?), pero no podemos evitar sentir que, perdidos como estamos entre esa selva de lenguaje específico de físicos y mecánicos, esa página era necesaria de algún modo. Por no hablar de la capacidad que tiene Pynchon de ser absurdamente soez e incluso de mal gusto, para a continuación ofrecerte algunas de las líneas más preciosas que has leido.

Esos capítulos repartidos a lo largo de la novela en los que se nos presentan mil y una perversiones sexuales, que parece que nos vayan a hacer perder la fe en la integridad del autor... no podemos evitar pensar que están ahí por algo. [Inciso: odio la literatura beat y similares cosas por lo gratuita que es la aprición del sexo y las drogas, más propios de la biografía que de la ficción, y en mi opinión, innecesarias. De hecho, cuando leí Beautiful Losers de Leonard Cohen casi me pego un tiro. Igual que tiendo a odiar las películas españolas, entre otras cosas, por enseñar tetas porque sí. Y sin embargo, creo que era necesario en Gravity's Rainbow.]

Y aún ahora me diréis: "pero, ¿qué es Gravity`s Rainbow?".

¿El tiempo? Gravity's Rainbow es una novela que ocurre a principios, mediados y finales de la Segunda Guerra Mundial, pero cuenta historias del pasado, presente y futuro. ¿El lugar? Tiene lugar en... todo el mundo. Aunque principalmente en Alemania, claro. ¿Los temas? Yo diría que la novela es una oda a la Bomba, a la Paranoia (impagables los Proverbs for Paranoids), y a la Conspiración, y deja un amargo sabor de Qué Fácil Sería Todo Sí No Fuéramos Idiotas. ¿La trama? Podría parecer, si empezamos hoy a leerla, que la historia gira sobre el Teniente Tyrone Slothrop, y un condicionamiento Pavloviano al que fue expuesto de niño para que su excitación sexual estuviera relacionada con la explosión de los cohetes que cayeron en Londres durante la Guerra.

Pero si le preguntas a alguien que se ha leido la novela entera, te dirá que el libro no trata de eso. En mi opinión, trata de todo lo que un humano pueda sentir. Y punto.

Siento no ser de más ayuda, pero este libro no lo permite. Si puedo decir que se nota que Thomas Pynchon no se puso a escribir automáticamente, a lo loco. No. Todo está planeado. Es un maestro, ha colocado las piezas donde quería, y el resultado, sea cual sea, bueno o malo, es el deseado. Y lo que sintamos nosotros, se la repampimpla. Y yo se lo agradezco, porque este libro ha conseguido que:

a) abra mi mente un poco y
b) crea que ahora soy capaz de leerme cualquier cosa en inglés.

¿Que a quién le recomiendo este libro? Sólo y exclusivamente a gente que quiera leer algo por puro amor a la lengua y la literatura. No vale que quieras entretenimiento, o una historia original, bien escrita, que enganche, o que te impacte. Sólo la gente que quiera que le hagan tambalear un poco su mundo y que le aturdan con el lenguaje y los juegos de palabras, las metáforas, los idiomas. Y que tenga buen estómago, tanto en sentido figurado (el libro tiene 900 páginas) como literal (hay pasajes que... bueno, a lo mejor no son aptos para todos los públicos...).

Y ahora, Au revoire, que dijo Voltaire!

PD: y como ya no le tengo miedo a nada, hoy empezaré The Life and Opinions of Tristram Shandy, Gentleman, de Laurence Sterne. Si, "suerte", lo se, pero después de esto....

jueves, 2 de diciembre de 2010

Pequeño Canon Literario

A continuación, y siguiendo el tema de nuestra colaboración en el trabajo de "Corrientes estéticas" de Ana, pongo mi idea de canon que le mandé. De hecho, os voy a pegar mi mensaje íntegro. Tuve que sacrificar cosas que adoro para reducir el número, y como dice Sara, también está muy marcado por mis preferencias personales y, sobre todo, la carrera que he estudiado. Here I go:

"Bueno, aquí tienes, te explico. Los seis primeros creo que todo el mundo debería leerlos por lo menos en el instituto, no sólo me parecen buena literatura, sino que creo que están cargados de enseñanzas sobre lo que es la vida en realidad, y son las típicas lecturas de adolescente que luego recuerdas (salvo "1984", que me parece un coñazo, xD).

* Ray Bradbury - "Fahrenheit 451"
* George Orwell - "1984"
* J.D. Salinger - "The catcher in the rye"
* Kurt Vonnegut - "Slaughterhouse five"
* G.K. Chesterton -"The man that was Thursday"
* John Wain - "Hurry on down"

Las seis siguientes las pongo por su importancia para la literatura de este siglo, y las agrupo por otro lado porque me parece que son mucho más complicadas de analizar (salvo "Red harvest"):

* Edith Wharton - "The age of innocence"
* Dashiel Hammett - "Red Harvest"
* Virginia Woolf - "Mrs. Dalloway"
* James Joyce - "Ulysses"
* Jaroslav Hašek - "Las aventuras del buen soldado Svejk"
* Thomas Pynchon - "Gravity's Rainbow"

Y las 3 últimas te las pongo aparte porque son poesía, salvo las "Greguerías", que son un género propio:

* Ramón Gómez de la Serna - "Greguerías"
* Guillaume Apollinaire - "Caligrammes"
* Langston Hughes - Poems (alguna antología).

Te odio por haberme hecho reducir tanto, entre los que he tenido que dejar fuera, tenía:

"A study in scarlett" de Arthur Conan Doyle, pero es de finales del s.XIX
"The day of the locust" de Nathaniel West
"A confederacy of dunces" de John Kennedy Toole
"The Lord of the Rings" de Tolkien
"New York Trilogy" de Paul Auster
"Harry Potter" de J.K. Rowling

Y en los dos últimos no estoy de coña, que si tenemos en cuenta a los de 1900, también tenemos que tener en cuenta a los que se acercan al 2000, y yo pondría "The Philosopher's Stone" como lectura obligatoria en el colegio.

Ahí lo llevas."

domingo, 14 de noviembre de 2010

"Vanity Fair", de William Makepeace Thackeray

Por fin (y cuando digo "por fin" incluyo todo el énfasis posible) he sido capaz de terminar una de las grandes obras literarias, después de meses. Y si no me creéis, mirad el Canon de Bloom.

Es cierto, está en la lista, pero lo digo de broma, no me matéis.

La cuestión es que leí la novela con sentimientos encontrados que esperaba me cambiaran al llegar a las últimas 200 páginas de la misma. Pero no ha sido así.


A la hora de enfrentarse a "Vanity Fair", me veo obligado a dar el mismo consejo que le daría a cualquier persona que fuera a realizar un primer acercamiento a, digamos, Jane Austen: ni se os ocurra intentarlo, a no ser que seais forofos de la estirada, hipócrita, artificiosa y vanidosa sociedad inglesa de principios del siglo XVIII y la época Victoriana. Hay que tener estómago para aguantar dicha sucesión de acontecimientos sociales regidos por normas absurdas, que encorsetaban la ya de por sí encorsetada vida del momento. A mí, personalmente, me gusta, pero en el caso concreto de "Vanity Fair", encuentro algunos puntos clave que pueden hacer difícil su lectura.

Primero, y dejando aparte la condición de "tochal" que tiene el libro (y no solo eso, sino que, al menos en la edición de Oxford World's Classics, la tipografía hace que después de 30 páginas no sepas ni donde estás. No quiero ni imaginarme como es la edición Penguin...), Thackeray nos "deleita" con una descripción exageradamente minuciosa de la vestimenta, pormenores del rango social y las fiestas.

Y cuando digo "exagerado" y "minucioso", me refiero a "enfermizo". Os juro que después de esto podría escribir una novela victoriana con total fidelidad histórica y sin anacronismos. Ahora, como vuelva a leer la palabra "shawl" (mantón) en un libro, le pienso pegar fuego. Esto es, para mí, un gran problema en la obra, pues estas descripciones frenan la narración mucho más de lo que una descripción normal suele frenarla. Si algo he aprendido en "Comentario de textos" es que hay que respetar las descripciones, pues a veces hacen avanzar la historia más que la propia narración, pero este no es uno de esos casos. Si Thackeray se hubiera ahorrado la repetitiva enumeración de aparejos que realiza, la novela tendría 400 páginas en vez de 800, y su lectura sería mucho más placentera.

Segundo, el sensacionalismo del narrador. El narrador es la pieza principal de "Vanity Fair", y creo que es la auténtica obra maestra, y no el libro. Una auténtica mezcla de narrador intrusivo, con incisos autoriales escondidos, a cada cual más satíricos, riendose (muy recatada y sutilmente) de esa "Feria de la Vanidad" a la que el título se refiere. Pero este narrador gusta de acercarse tanto a la sociedad que va a criticar (pues ejemplifica las acciones de la novela con referencias a hecho verídicos de la alta sociedad del momento), que el lector poco familiarizado con ese lugar y momento histórico se perderán en sus divagaciones. Divagaciones que las (soporíferas) notas explicativas de esta edición no nos hace mucho más llevaderas.

Son estos detalles los que hacen de "Vanity Fair" un hueso bastante duro de roer, pero si os interesa el tema y el argumento (que no os voy a describir aquí, porque para eso podéis leer el resúmen en la Wiki), lanzaos sin dudarlo. Porque aprender, aprendes. Y el inicio y desenlace de la novela son una maravilla. El problema está en el nudo, que a veces es infumable.

Además, junto con el narrador, tengo que reconocerle a Thackeray otro gran punto a favor: la forma que tiene de hacer evolucionar a los personajes y hacer que se arrepientan o que cambien radicalmente, llevando a cabo actos que, en un principio, nunca relacionariamos con ellos, alejándolos así de simples "tipos". Ahora, 150 años después, estos actos no nos sorprenden mucho, porque ya lo hemos leído o visto casi todo, y ya poco nos sorprende.

Y aún así, me esperaba otro final, fíjate tú. En resúmen, un libro difícil, pero que además de contar una historia, es una lección de Historia en sí mismo.

PD: Esta noche voy a empezar "Gravity's Rainbow", de Thomas Pynchon. Deseadme suerte. Si no me volvéis a ver con vida, que no os extrañe. Masoca soy, oiga...

martes, 26 de octubre de 2010

Neil Gaiman

Aunque me prometí que no hablaría de cómics en el blog, me veo obligado a comentar el link que Ana ha puesto en Diigo.

Neil Gaiman es, como otra miríada de autores, libros, películas, etc., prácticamente desconocido en España salvo para aquellos aficionados al mundo del cómic. De hecho, decir que ha escrito "un cómic" es... bueno... un insulto.

Tiene varias buenas novelas que mezclan algunos temas mitológicos, misticismo, ciencia-ficción, religión... grandes libros como "American Gods" o "Good Omens" (esta última junto con Terry Pratchett, genio del humor en las novelas de ciencia-ficción, y creador del "Mundodisco"). También ha trabajado en 5 películas, algunas de ellas basadas en libros y novelas suyas, como son "Stardust" y "Neverwhere".

Pero si por algo es famoso Gaiman es por la creación de "The Sandman", una serie de 75 números del sello Vértigo de la editorial DC, en la que el escritor inglés introduce a los Eternos, siete hermanos (Sueño, Muerte, Deseo, Destino, Delirio, Destrucción y Desesperación) que obsevan y "cuidan", cada uno según las características que sus nombres indican, de los humanos. No es que sean dioses, simplemente son la personificación de cada uno de los sutantivos abstractos que he mencionado antes.

La serie está considerada (y yo lo secundo) como uno de los pilares esenciales de la cultura del cómic, y su lectura tan necesaria como la de "Watchmen", "V de Vendetta" (ambos de Alan Moore), "Maus" de Art Spiegelman o "Cerebus" de Dave Sim.

De todos modos, para conocer mejor la obra en profundidad, os enlazo a continuación un artículo de la web Zona Negativa, donde explican todo mucho más detalladamente de lo que yo podré hacerlo, y además reseñan la nueva y FAN-TÁS-TI-CA edición en tomo de la obra que está llevando a cabo Planeta DeAgostini (si estáis interesados, en la Fnac tienen los tomos sin ningún problema). Y por si alguno está interesado en la historia y literatura de Inglaterra, recomiendo encarecidamente el #13 "Men of good fortune", donde Gaiman hace un gran repaso desde la época medieval hasta la actual, por medio de una brillante y muy divertida trama.

Análisis de la obra "The Sandman"

Sueño (izq.) y Muerte (drch.), los dos personajes más populares de la obra de "The Sandman".

A continuación, incluyo la bibliografía de cómics y libros de Gaiman, extraida de su web oficial www.neilgaiman.com


Libros:

A Walking Tour of the Shambles
Adventures in the Dream Trade
American Gods
Anansi Boys
Angels & Visitations
Coraline
Day of the Dead
Don't Panic
Fragile Things
Good Omens
InterWorld
M is for Magic
MirrorMask
MirrorMask, Children's Edition
Neverwhere
Now We Are Sick
Odd and the Frost Giants
Smoke & Mirrors
Stardust
Stories: All New Tales
The Absolute Death
The Alchemy of MirrorMask
The Dangerous Alphabet
The Day I Swapped My Dad for Two Goldfish
The Graveyard Book
The Sandman: Book of Dreams
Wolves in the Walls


Cómics:

1602
Black Orchid
Books of Magic
Coraline
Creatures Of The Night
Death: The High Cost Of Living
Death: The Time Of Your Life
Harlequin Valentine
Midnight Days
Mr. Punch : The Tragical Comedy or Comical Tragedy
Murder Mysteries
Signal to Noise
Stardust
The Best American Comics 2010
The Facts In The Case Of The Departure Of Miss Finch
The Last Temptation
The Sandman Vol. 1: Preludes & Nocturnes
The Sandman Vol. 2: The Doll's House
The Sandman Vol. 3: Dream Country
The Sandman Vol. 4: Season of Mists
The Sandman Vol. 5: A Game Of You
The Sandman Vol. 6: Fables & Reflections
The Sandman Vol. 7: Brief Lives
The Sandman Vol. 8: Worlds' End
The Sandman Vol. 9: The Kindly Ones
The Sandman Vol. 10: The Wake
The Sandman: The Dream Hunters
The Sandman: Endless Nights
Violent Cases

(La lista no está completa, al menos la de cómics, ya que se de buena tinta que faltan por incluir algunos bastante recientes, como el "Whatever happened to the caped crusader?" de Batman).

Como véis, no sólo escribe mucho y muy variado, sino que lee como un condenado. El link que ha puesto Ana lo había encontrado hace ya tiempo, y no pude sino quedarme hipnotizado ante una habitación como la suya. Si os gusta el misterio y la ciencia ficción de todo tipo, no dejéis de ver sus estanterías. Dan buenas ideas para leer, os lo aseguro.

lunes, 18 de octubre de 2010

Me sobran los motivos [Autoplagio editado]

He leído en internet que hace un tiempo Saramago dijo que no había comenzado a escribir hasta los 50 y pico años por la sencilla razón de que no había creído tener nada que contar hasta ese momento.

Si dejamos al margen los motivos que lleven a una persona a escribir, como pueden ser el exceso de imaginación, la tristeza o la alegría, la necesidad de contar vivencias, querer demostrar algo, la prepotencia (¿alguien ha dicho Reverte?), la indigestión, y un largo etcétera, ¿qué nos queda?

Pues no lo sabía hasta hace un rato. Y el momento en el que lo he sabido se ha producido mientras hablaba por el Messenger, como todos los grandes descubrimientos de la humanidad, ya sean la penicilina o el cojín que se tira pedorretas.

A mí, personalmente, la alegría, tristeza, y todas esas cosas antes nombradas, no me dan motivos para escribir, sino inspiración a la hora de escribir. Por eso últimamente me ha costado tanto, porque no tengo nada que contar, no me ha pasado nada, no tengo ideas, y, sobre todo –y por desgracia- no he matado a nadie.

Lo que no tenía muy claro es la razón por la que casi siempre tengo ganas de escribir, aunque no tenga ideas, o me de pereza físicamente hablando. Para explicarme, voy a hacer un repaso de mis autores favoritos, ya sea por todo lo que han escrito, o por algún libro o saga en concreto:

Terry Pratchett
Kurt Vonnegut Jr.
Douglas Adams
Hugh Laurie
Donald Westlake
Will Ferguson

Terry Pratchett es el creador de la saga de Mundodisco, que ya sabéis que tanto amo. Al margen de esta tiene algunas otras obras que siguen, casi todas, el mismo toque fantástico y de humor. Le han detectado una forma rara de Alzehimer, pero cree que le dará tiempo a terminar el par de libros que lleva en danza.

Kurt Vonnegut Jr., uno de los grandes satíricos y humanistas norteamericanos. Tan inteligente y crítico con su país, que no me ha quedado muy claro por qué es americano. Murió en abril de 2007, pronto hará ya un año.

Douglas Adams, genial autor de la “trilogía en cinco partes” que es la “Guía del autoestopista galáctico” así como de las dos novelas del investigador Dirk Gently. Murió con 40 y pico años en 2001, por un infarto.

Hugh Laurie. Si no le conocéis, os doy un capón. El doctor House que todos amamos y odiamos. Yo también pensé que era un sucio truco de marketing usar su faceta de actor famoso (aunque nunca me cansaré de decir que antes ya tenía reputación de sobra) para encasquetarnos su libro, y sin embargo… Está en la lista. “Una noche de perros” (los traductores de títulos siguen mereciéndose el infierno…) es uno de los libros más deliciosos –a falta de una palabra mejor– que he leído en tiempo.

Donald Westlake es uno de los maestros del género negro. Hard boiled. Detectives. Robos y asesinatos. Como queráis llamarlo. Creador de la saga de Parker (personaje libremente llevado al cine en forma de Mel Gibson en “Payback”). También el guión de “Too much”. Pero si le incluyo aquí es por la saga del ladrón Dortmunder: ladrones y comedia. Impagable. El amigo Westlake nació en 1933, y salvo que me haya dado un ictus, eso suma 75 años. Vosotros mismos.

Y termino con Will Ferguson. Canadiense cínico de esos que parece que han dedicado toda su carrera a criticar humorísticamente a su propio país. Creo que en España –de esto no estoy seguro del todo- sólo ha sido editado su libro “Happiness”, una brutal (y descojonante) crítica de los libros de autoayuda y de la competitividad del mundo editorial. Uno de los libros que más me ha influido.

Antes del inevitable “¿y qué?”: ¿os habéis dado cuenta de lo que tienen estos 6 escritores en común? 3 ingleses, 2 americanos, 1 canadiense. Uno cultiva la fantasía, otro la crítica social, otro la ciencia-ficción, otro la parodia de la novela negra, otro la novela negra, y el último la crítica nacional. Nada que ver. Salvo el humor.

No me atrevo a definir el humor que derrochan estos 6 autores. El de Pratchett es muy “Monty Python” muy “Padre de familia”. El de Vonnegut, además de tener una enorme conciencia humana, es soez. El de Adams inglés. El de Laurie es exagerado, muy a lo John McClane, o si me apuráis, muy Gregory House. El de Westlake… Clásico, cómo “El Golpe”. En cuando al de Ferguson… probablemente lo definiría como una amalgama de todos los anteriores.

Tipos de humor hermanados por la ironía, el cinismo y, en ocasiones, la sátira. Humor que puede carecer de muchas cosas, pero no de inteligencia. Inteligencia que, por cierto, suele residir normalmente y casi exclusivamente en el personaje protagonista de ciertas obras (de hecho, sería posible establecer una relación entre las personalidades de Rincewind, Rabo Karabekian, Arthur Dent, Thomas Lang, John Archibald Dortmunder y Edwin Vincent de Valu) de los antes nombrados.

¿Cuál es la relación entre mis ganas de escribir y el humor?

Os habréis fijado en la situación de los autores: Dos han muerto. Uno tiene 75 años. Otro está desarrollando Alzehimer. Nos quedan dos. De Will Ferguson no se sabe nada por aquí, y de todos modos el resto de sus obras no son como “Happiness”. Y Hugh Laurie directamente ni siquiera se dedica a la escritura.

Las perspectivas de supervivencia de este humor son escasas, y no quiero que desaparezca. Esto no quiere decir que vaya a convertirme en “el Mesías del humor inglés”, pero desde luego, me niego a que se pierda, o a que se limite a algún libro cada montón de años.

Tampoco quiero escribir tan bien como ellos. Ni mejor que ellos. Simplemente quiero mantener viva esa llamita tan absurda, tan Peter Griffin, y no olvidarla nunca, pues ese desfase me ha hecho ser como soy. Y si puedo dar a conocer ese humor a alguien, mejor que mejor.

Eso es lo que me hace querer escribir.

PD: [Por cierto, en muchas contraportadas comparan a algunos de los antes nombrados con Groucho Marx, los Monty Python o Jonathan Swift. No tengo nada que decir con respecto a los dos primeros, pero tengo que criticar a Swift, por mucho que sea una de las grandes figuras de la literatura, no ya inglesa sino mundial. El irlandés es reconocido por la sutileza (joder, tan sutil que casi no te das cuenta) de la sátira que creó de Inglaterra en “Los viajes de Gulliver”, una disimulada crítica a la sociedad y sobre todo, al gobierno. Sólo quiero recordar que la sátira y la crítica no tienen por qué ir unidos necesariamente a la comedia o al humor. Swift no me hace sonreir en absoluto. De hecho, estás tan ocupado intentando saber si está escribiendo de forma ficticia o haciendo una crítica, que pierdes el hilo de la novela. Supongo que afecta en gran medida el no leer el libro dentro de su marco histórico. La literatura de 1726 no tiene por qué gustarnos a todos, señores eruditos.]

Go, go, go!

Empezamos este blog para la asginatura "Recursos informáticos para la investigación literaria". Hace ya bastante tiempo que comencé un blog personal que murió (2004-2006) gracias a la gestión de 20six, y después creé su versión 2.0 en Blogspot (2006-presente), web de la que no tengo ninguna queja en absoluto. Por supuesto, cuando haces un blog que van a leer tus amigos, no puedes escribir de todo lo que te gustaría, y menos aún cuando el tema es la Literatura con mayúsculas, ya me entendéis (como te pases un poco, te lapidan por pedante).

Aprovechando este "requisito" de la asginatura, voy a intentar hacer una reseña de todos aquellos libros que vaya leyendo o que hayan sido esenciales en mi formación literaria e incluso personal. A modo de prueba comenzaré copiando y pegando la única entrada sobre libros que escribí en mi otro blog en 2008, y así de paso veo como queda el diseño de la página aquí, antes de empezar a escribir cosas nuevas.

Un saludico, y nos vemos en clase.